Dermatitis Atópica en Niños

La dermatitis atópica (DA), también conocida simplemente como eccema o eccema atópico, en una enfermedad muy común de la piel. Afecta aproximadamente al 10% de todos los bebés y niños. Aunque la causa exacta se desconoce, la DA es resultado de una combinación de condiciones hereditarias y otras cotidianas que desencadena la erupción roja y pruriginosa.

¿Cómo saber si se trata de una dermatitis atópica?

POR EL MOMENTO DE INICIO:

Este tipo de eccema suele comenzar en el primer año de vida y casi siempre en los primeros cinco años. Rara vez está presente al nacimiento, pero con frecuencia aparece durante las primeras seis semanas de vida. Otras erupciones pueden comenzar también en cualquier momento pero en esos casos la mayoría de las lesiones desaparece en cuestión de días o semanas. La DA tiende a persistir. Puede tener altibajos pero regresa continuamente.

POR LA COMEZÓN:

La DA es una erupción que causa mucha comezón. Gran parte del daño de la piel se produce por el rascado y el frotado, acciones que el niño no puede controlar.

POR LA LOCALIZACIÓN DE LA ERUPCIÓN:

Este aspecto también puede ayudar a reconocer la DA. En los bebés, la erupción generalmente comienza en la cara o sobre los codos y rodillas, áreas fáciles de rascar y frotar. Puede extenderse e involucrar todo el cuerpo, aunque en la zona del pañal la humedad protege la piel. Posteriormente en la infancia, la erupción se ubica característicamente en los pliegues de los codos y las rodillas. En ocasiones solo afecta las manos; por lo menos el 70% de las personas con AD tiene eccema en las manos en algún momento de la vida. Las erupciones en los pies, el cuero cabelludo o detrás de las orejas también pueden apuntar a una DA. Sin embargo, cabe anotar que estas manifestaciones también pueden observarse en otras condiciones como la dermatitis seborreica, por ejemplo.

POR EL ASPECTO DE LA ERUPCIÓN:

Éste es probablemente el hallazgo menos útil porque la erupción puede diferir mucho entre una persona y otra. Comúnmente se observan marcas de rascado, además de la sequedad y descamación de la piel. Ésta puede infectarse y exhibir costras amarillas o pequeñas vesículas con pus. La piel también puede engrosarse por el rascado y frotado repetidos durante largo tiempo.

POR LA HERENCIA:

El diagnóstico de DA es más probable cuando otros miembros de la familia tienen esta enfermedad, asma o fiebre del heno.

PARA TENER PRESENTE:

En lugar de asumir que la condición de su hijo es una DA, llévelo al médico para que él establezca el diagnóstico.

La tríada atópica:

La DA pertenece a una categoría de enfermedades llamadas atópicas, término inicialmente utilizado para describir las condiciones alérgicas de asma y fiebre del heno. Fue incluida en la categoría atópica porque la DA con frecuencia afecta a personas con estas enfermedades o que tienen familiares que las sufren. A menudo los médicos se refieren a estas condiciones como la “tríada atópica”.

¿Es hereditaria la dermatitis atópica?

La DA es una enfermedad familiar, aunque no es clara la forma exacta de transmisión de padres a hijos. Si uno de los padres tiene DA, o cualquiera de las otras enfermedades atópicas (es decir, asma o fiebre del heno), la probabilidad de que el niño tenga una o más de estas enfermedades es de 50%. Si ambos padres son atópicos, la probabilidad de que el niño tenga DA es aun mayor. Sin embargo, la conexión no es absoluta puesto que incluso hasta el 30% de los afectados no tiene parientes con estos trastornos alérgicos.

¿Cuál es la causa de la dermatitis atópica?

La DA no es contagiosa. Quienes sufren la enfermedad no pueden transmitirla a otras personas.
En estos pacientes la inflamación se produce por la presencia de demasiadas células inflamatorias reactivas en la piel. Los investigadores están tratando de establecer la razón por la cual estas células reaccionan exageradamente. Los pacientes con DA (o con asma o fiebre del heno) nacen exceso de estas células reactivas. Cuando algo las activa, estas células no se aquietan como debieran. Nosotros tratamos de manejar la DA ya sea controlando los factores que originan la inflamación de la piel o aminorándola con terapias antiinflamatorias.

¿Cuáles son los factores desencadenantes?

Los factores desencadenantes pueden variar entre las personas. La mayoría de los niños empeora cuando tiene influenza u otra infección. Para muchos los problemas empeoran en invierno mientras que otros no pueden soportar la sudoración durante el cálido y húmedo verano. Demos un vistazo a los factores desencadenantes que al parecer afectan a todos los niños con DA.

LA PIEL SECA:

La principal función de la piel es actuar como una barrera contra la suciedad, los gémenes y los químicos del exterior. No notamos esta a barrera a menos que la piel se torne seca, cuando luce áspera, descamativa y tensa. La piel seca es frágil, la piel húmeda es suave y elástica. La gente con DA tiene un defecto que impide que la piel permanezca húmeda. La situación empeora especialmente en invierno por el uso de calefactores y la disminución de la humedad en el interior de las casas. Otros elementos que secan la piel son los baños o duchas excesivas sin una adecuada humectación posterior. El desafío en este caso es prevenir la sequedad de la piel.

LOS IRRITANTES:

Los irritantes son todas las sustancias ajenas al cuerpo que pueden causar ardor, enrojecimiento, comezón o sequedad de la piel. El desafío es evitar las sustancias irritantes.

EL ESTRÉS:

El estrés emocional ocurre en muchas situaciones. Quienes sufren DA con frecuencia reaccionan a éste con rubor y comezón. En los niños con DA la frustración, la ira y el temor son problemas particulares; además ¡la propia DA y sus tratamientos son un elemento de estrés! El desafío es reconocer el estrés y manejarlo.

EL CALOR Y LA SUDORACIÓN:

En su mayoría, las personas con DA notan que cuando tienen calor, sienten comezón. Ellos perciben una picazón no solo bajo el clima húmedo del verano sino en cualquier momento en que sudan. Puede ocurrir por el ejercicio, por utilizar demasiada ropa de cama o por los cambios bruscos de temperatura de frío a caliente.

LAS INFECCIONES:

Las infecciones por la bacteria “estafilo” son las más comunes, especialmente en brazos y piernas. Su presencia puede sospecharse si se aprecian áreas encostradas o vesículas con pus. La infección viral común en los niños llamada “molusco” tiende a ser más severa en aquellos con DA; en ésta aparecen pequeñas protuberancias que generalmente tienen centro blanco. La infecciones por herpes (como las ampollas en caso de fiebre) y por hongos (tiña o pie de atleta) también pueden desencadenar la DA. Cuando las lesiones luzcan diferente, consulte a su médico. Si estuvieran infectadas, podrán ser tratadas con antibióticos u otros medicamentos eficaces. En general, serán infecciones superficiales benignas que no son especialmente contagiosas. El desafío consiste en reconocer las pústulas o las lesiones encostradas y consultar al médico para su tratamiento.

LOS ALERGENOS:

Los alergenos son elementos (como el polen, el polvo, los alimentos o la pelusa de mascotas) que causan respuestas alérgicas. Las enfermedades como el asma y la fiebre del heno, que empeoran rápidamente, son fáciles de asociar a los alergenos. Los síntomas alérgicos tales como la comezón y la urticaria, aparecen poco después de la exposición a alergenos aéreos y duran poco tiempo. Por su parte, el eccema crónico, continuo y lento de la DA puede ser difícil de asociar a alérgenos específicos. Las alergias a los alimentos pueden desencadenar brotes, especialmente en los niños con DA moderada o severa. Rara vez es posible demostrar que los pólenes, los ácaros del polvo y las mascotas desencadenan el eccema en los más pequeños. De las pruebas disponibles para la alergia, las de rascado y RAST son breves y no diagnostican el eccema desencadenado por alergenos. Por el conttrario, las pruebas con parches pueden diagnosticar la respuesta de eccema en algunos casos, por ejemplo, en la alergia a los productos para el cuidado de la piel.

¿Existen otros factores desencadenantes?

Los niños con DA pueden beneficiarse por la menor exposición a los factores principales ya descritos. Sin embargo, individualmente pueden verse sujetos a otros factores desencadenantes, a los que es importante estar alerta.

¿Cómo se pueden evitar los factores desencadenantes?

Mantenga intacta la barrera de la piel. ¡HUMÉCTELA!

Adquiera ropas que “respiren”. Evite las prendas de lana o nylon y los materiales rígidos.

Si el sudor es causa de comezón, encuentre formas de conservar la frescura; esto incluye: disminuir la actividad física, especialmente en momentos de exacerbación; adaptar la ropa al cambio de temperatura, no calentar en exceso los cuartos de la casa (especialmente los de dormir) y utilizar ropa de cama ligera.

Cuando la comezón se origine por el sudor o por la exposición al polvo, el polen u otros elementos, haga que el niño tome una ducha refrescante o un baño en la tina, sin olvidar la humectación posterior, en los 3 minutos siguientes a haber secado suavemente su piel. Para mayor information, vea el folleto educativo de la National Eczema Association (NEA) sobre el baño y la hidratación.
Aprenda a reconocer los signos de infección a fin de que ésta sea tratada tempranamente.

Si sospecha alergia a los alimentos, efectúe una evaluación sistemática. Los productos más probables son los huevos, la leche, el maní, la soya, el trigo y la comida de mar; sin embargo, cualquier alimento puede producir alergia. ¿Podría usted excluir de la dieta durante una semana el más probable alimento ofensor? Sustituya la leche entera en polvo por hidrolisado (como Alimentum® o Nutramagen®). Lleve un diario de las comidas. Cuando la piel mejore, introduzca nuevamente el alimento. Esté atento a la aparición de manifestaciones como comezón o enrojecimiento en las dos horas siguientes. Elimine el grupo de alimentos causante de urticaria o hinchazón de la cara. No excluya varios grupos de alimentos a la vez – es raro que la alergia a más de un alimento empeore el eccema, y la nutrición del niño podría verse afectada si se evitaran en forma prolongada muchos alimentos. Recuerde que cualquier modificación de este tipo en las comidas debe efectuarse siguiendo el consejo de un médico.

Los animales peludos son un riesgo para los niños con tendencia alérgica. Si la mascota es indispensable, manténgala afuera o por lo menos alejada de las camas, los tapetes y los muebles donde juegue el niño. Los ácaros del polvo se acumulan en las alfombras de las habitaciones y la ropa de cama. Las medidas de control son sencillas e incluyen usar cubiertas para las almohadas y colchones, retirar las alfombras de las habitaciones y lavar frecuentemente la ropa de cama con agua caliente.

Piense en los factores causantes de estrés y en la manera de afrontarlos. Revise los problemas con el médico o con un profesional en salud mental. Considere a aquellos que se especializan en enfoques como la atención o conciencia plena. Trate de lograr que los tratamientos de la DA hagan parte de la rutina familiar. Anime a los niños con DA a hacer todo lo que puedan por sí mismos.

¿Qué clase de tratamientos es útil?

LOS HUMECTANTES:

Los ungüentos como la vaselina son ideales a menos que sean demasiado espesos y resulten incómodos. Las cremas están bien para la piel moderadamente seca y los climas cálidos y húmedos. Aplíquelas sobre la piel mojada, inmediatamente después del baño. Las lociones no son suficientemente humectantes y a menudo tienen el efecto de secar la piel con DA.

LOS CORTICOSTEROIDES:

Los esteroides tópicos (es decir, aquellos aplicados en la piel) son medicamentos en crema o ungüento similares a la cortisona (como hidrocortisona, mometasona, desonida, triamcinolona) que su médico puede prescribir. No son iguales a los esteroides anabólicos utilizados por algunos deportistas. Se trata de medicamentos muy útiles. Muchas veces son el único tratamiento que puede aliviar la inflamación de la piel. El uso de ungüentos y cremas con esteroides exige un buen criterio y una cui-dadosa supervisión. La concentración varía entre leve y superpotente. La hidrocortisona, un esteroide muy suave, es bastante segura. Los esteoides más potentes pueden causar adelgazamiento de la piel, estrías e incluso retardo del crecimiento o supresión de la glándula adrenal si se utilizan durante muchos días en las mismas áreas del cuerpo. Los padres deben supervisar el uso de estos pro-ductos por parte del niño. Pregunte al médico por la potencia y los efectos colaterales de los corticosteroides prescritos y siga cuidadosamente las instrucciones contenidas en el inserto del producto.

Inmunomoduladores tópicos (IMT):

Esta familia de medicamentos tópicos ha estado disponible desde hace 10 años. Los IMT actúan inhibiendo la respuesta inflamatoria de la piel (causante del enrojecimiento y también participante en la comezón). A la fecha, la Food and Drug Administration (FDA) ha aprobado dos fármacos no esteroideos: tacrolimus y pimecrolimus. Los IMT no son esteroides y no causan atrofia de la piel pero pueden suprimir el sistema inmune local, por lo que se recomienda el uso de protección solar en los niños que reciben esta terapia.
En los niños menores de dos años los IMT se usan sin haber sido aprobados; como ocurre con cualquier medicamento, deben emplearse bajo la cuidadosa supervisión de un médico. Tanto tacrolimus como pimecrolimus tienen una casilla negra de advertencia, es decir un enunciado de precaución sobre el medicamento emitido por la FDA.

PREPARADOS A BASE DE ALQUITRÁN:

Las cremas y las emulsiones de baño a base de alquitrán pueden ser útiles para la inflamación leve.

ANTIBIÓTICOS:

Los antibióticos orales o tópicos reducen las infecciones bacterianas superficiales que pueden acompañar a los brotes de DA.

ANTIHISTAMÍNICOS:

Frecuentemente prescritos para reducir la comezón, estos medicamentos pueden causar somnolencia pero parecen ser útiles en algunos niños, precisamente debido a su efecto inductor del sueño.

¿Cuándo superará mi hijo la dermatitis atópica?

Este aspecto es difícil de anticipar. Casi todos los niños con DA superan la mayor parte del problema en la adolescencia, generalmente antes de graduarse del colegio. Un reducido número tendrá DA severa hasta la edad adulta. Muchos experimentarán curación por espacio de años. La tendencia de la piel a la sequedad suele ser permanente. La mayoría de las personas aprende a usar humectantes para mantener controlada la dermatitis. Pueden ocurrir episodios ocasionales de DA durante épocas de estrés o en trabajos en los que la piel está expuesta a irritantes y a la humedad.

¿Afectará la DA la vida profesional de mi hijo?

Quien sufra de eccema debe evitar trabajos que puedan lastimar la piel. El servicio militar excluye automáticamente a las personas con DA o asma. Las labores que exigen el contacto con agua en restaurantes y hospitales son especialmente dañinas pues las manos predispuestas a la DA se secan y agrietan. En general, es mejor optar por un trabajo “seco” en interiores como el manejo de personas, computadores, papeles o libros, según sea el caso.